¿Qué es el neurointervencionismo y por qué revoluciona la neurocirugía?
El neurointervencionismo (o neurocirugía endovascular) es una subespecialidad que permite diagnosticar y tratar enfermedades del sistema vascular cerebral a través de los propios vasos sanguíneos, sin necesidad de abrir el cráneo.
¿Cómo funciona?
Imagina poder llegar al interior del cerebro y resolver un problema con solo una punción en la ingle o en la muñeca. Mediante un microcatéter guiado por imágenes en tiempo real (como el angiógrafo 3D), el neurointervencionista viaja por las arterias hasta alcanzar el área afectada del cerebro y allí aplica el tratamiento.
¿Qué patologías se tratan?
- Aneurismas cerebrales: colocación de espirales (coils) o stents.
- Malformaciones arteriovenosas (MAV): embolización.
- Fístulas arteriovenosas durales.
- ACV isquémico agudo: trombectomía mecánica (extracción del coágulo).
- Estenosis carotídea: angioplastia y colocación de stents.
- Tumores cerebrales: embolización prequirúrgica para reducir el sangrado.
Ventajas frente a la cirugía tradicional
- Menos invasivo: sin cortes ni abertura del cráneo.
- Menor sangrado.
- Recuperación más rápida y menor estancia hospitalaria.
- Menos dolor y menor riesgo de infección.
- Permite abordar lesiones en zonas difícilmente accesibles por cirugía abierta.
El neurointervencionismo en el Perú
La Unidad de Neurointervencionismo del Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión, que lidero, fue creada en 2015 y es la única en el Perú y en hospitales MINSA con infraestructura y personal dedicado exclusivamente al diagnóstico y tratamiento de este tipo de enfermedades, que pueden ser fatales si no se atienden a tiempo.
Desde entonces, hemos acumulado más de 3,000 procedimientos, contando con un angiógrafo 3D Toshiba Infinix de última generación que garantiza precisión en cada intervención.
¿Por qué es importante este avance?
Gracias a estas técnicas, muchos pacientes que antes requerían cirugías de alto riesgo ahora pueden ser tratados con procedimientos mínimamente invasivos, salvando vidas y reduciendo secuelas. Es una revolución silenciosa que está cambiando la neurocirugía tal como la conocemos.